¿Para qué ser candidata?

Lograr una candidatura es un proceso complejo. Requiere trabajo, disciplina, recursos, contactos políticos, tiempo y suerte. Siempre hay factores que están fuera de tus manos. Puedes hacer todo lo que necesitas hacer para lograr esa candidatura y/o ganar esa elección y, sin embargo, no necesariamente va a suceder. Una candidatura es un trabajo tanto personal, como colectivo. Es personal porque es una decisión que la persona candidata decide llevar a cabo, sin embargo, es un proceso que se logra únicamente con el apoyo de otras personas. Impulsando causas comunes con otras personas, elaborando y ejecutando un Plan de Campaña que necesariamente, requiere de otras personas. Si eres una persona que no te gusta pedir apoyo, favores y estar en constante comunicación con personas, sin duda, debes reflexionar (seriamente) si este proyecto es para ti. Sin embargo, si disfrutas estar en constante comunicación con personas y no te da pena (o tanta) pedirles apoyo constantemente, entonces aunque este proyecto puede ser adecuado para ti, de todas formas debes tener en cuenta que es una decisión personal emprender este proyecto. Esto significa aceptar que otras personas de tu vida, que te aman y han estado para ti en otros proyectos importantes de tu vida, tal vez no te van a apoyar como esperas y tener la madurez de entender que fue tu decisión llevar a cabo este proyecto.

Sea cual sea tu posición en ese espectro, ser persona candidatura y llevar a cabo una campaña requiere lidear con incomodidad e incertidumbre de manera constante a lo largo de meses. Por lo que recomiendo que tengas un diario de campaña, donde escribas en esta etapa previa a tu campaña para qué quieres ser persona candidata, para qué buscarás ganar esta elección. ¿Qué es importante para ti en este proceso electoral? ¿Qué es lo que está en juego? ¿Por qué tú? Es crucial tener claro el propósito de llevar a cabo el gran esfuerzo de desarrollar este proyecto político, que va a requerir sacrificios, recursos, tiempo y riesgos. A veces puedes decidir participar, incluso si sabes que tus posibilidades de ganar la elección son pocas, sin embargo, es crucial tener claro para qué quieres participar y vivir esta experiencia de gran crecimiento y aprendizaje, que es una campaña, sin importar el resultado del proceso electoral. Esta reflexión también servirá, más adelante, para desarrollar tu narrativa personal y pública.

Antes de tu precampaña

  • Definir el territorio por el que deseas competir. ¿En qué distrito local o federal planeas competir? Tener claridad del por qué (ya sea que idealmente vives allí, tienes redes de contactos en ese territorio o trabajo territorial previo, o porque de acuerdo a tu estrategia política y el partido por el que deseas obtener la candidatura ha tenido en las últimas 2-3 elecciones un buen desempeño o este ha ido mejorando).
  • Definir el cargo por el que buscarás competir o la estrategia de quizá buscar un cargo en la precampaña como forma para negociar otra candidatura para la campaña.
  • Definir el partido o partidos (o bien si serías candidata independiente) por los que desearías obtener tu candidatura, o bien tener claridad por cual partido o partidos jamás serías candidata. Lo ideal es que ya tengas claridad del partido con el que te sientas más identificada o bien que ya tengas una militancia o trabajo previo en ese partido.
  • Revisar la normatividad electoral para asegurarte de que cumples los requisitos legales para el cargo por el que deseas competir.
  • Generar un cronograma con las fechas clave del proceso electoral en el que deseas contender, para que tengas claridad de en qué fecha comienza la precampaña, en qué momentos del proceso electoral los partidos y la autoridad electoral. Te recomiendo generar una carpeta digital para integrar allí todos los documentos que te seran de utilidad en tu campaña.
  • Una vez que tengas claros los tiempos del proceso electoral, te recomiendo realizar un presupuesto, para que tengas claro aproximadamente cuantos recursos economicos requieres para solventar los gastos de tu precampaña, campaña y muy importante considerar al menos dos a tres meses después de la elección para continuar solventando tus gastos personales. Esto porque muchas veces después de la elección, puede haber impugnaciones y cuestiones jurisdiccionales o bien si los resultados no te favorecen, requieres tener cómo vivir en lo que consigues un empleo o algún proyecto que te permita volver a tener ingresos. Es muy importante que sepas cuantos recursos vas a necesitar aproximadamente para el proceso electoral para que definas si tienes los medios o puedes conseguirlos para competir y no caer en deudas en el proceso. En caso de que al realizar tu presupuesto definas que no cuentas con los recursos para el proyecto, considera posponerlo y continuar preparándote, después de todo, cada tres años hay elecciones.